Los simulacros
No sirven para saber si aprobarías. Sirven para descubrir qué falla cuando el reloj corre.
Última actualización: 8 de agosto de 2026
Datos clave
| Formato | 90 preguntas · 105 minutos |
|---|---|
| Segundos por pregunta | 70 |
| Descuento | Una cuarta parte por error |
| Cuándo empezar | Cubierto el grueso del temario |
Un simulacro es un ensayo en condiciones reales: 90 preguntas, 105 minutos, sin consultas y con el descuento aplicado. Si falta cualquiera de esas condiciones, no es un simulacro: es una tanda de tests.
Para qué sirven de verdad
No para estimar la nota, que depende de la dificultad concreta del cuestionario. Sirven para detectar cuatro cosas que solo aparecen bajo presión de tiempo:
- Si llegas al final o te quedas preguntas sin leer.
- En qué tramo pierdes el ritmo, que suele ser el segundo cuarto.
- Cuántos errores son de lectura y no de contenido.
- Si estás dejando preguntas en blanco, cosa que aquí pierde puntos.
Reproduce las condiciones de la prueba cultural y teórica, con tiempo real.
Hacer un simulacroCuándo empezar
Cuando tengas cubierto el grueso del temario. Hacerlos antes mide sobre todo lo que aún no has estudiado, y el resultado desanima sin informar.
A partir de ahí, uno por semana en el tramo final es suficiente. Más allá de eso consumen tiempo que rendiría más repasando fallos.
Cómo corregirlos
- Cuenta aciertos, errores y blancos por separado.
- Aplica el descuento: aciertos menos un cuarto de los errores.
- Clasifica cada error: no lo sabía, me he confundido, dudaba entre dos, no he llegado.
- Los de la tercera categoría son los más rentables: el contenido está a medias.
- Los de la cuarta no son de temario, son de ritmo.
- Anota cuántas preguntas has dejado en blanco: cada una es un saldo positivo al que has renunciado.
El reparto 60/20/20
Un simulacro fiel debe reproducir el reparto de la prueba: 60 % de temario, 20 % de cultura general y 20 % de actualidad, que sobre 90 preguntas son 54, 18 y 18. Si tu simulacro es solo de temario, no estás ensayando el examen.
Es, además, la mejor manera de descubrir si tienes abandonado el bloque de actualidad.
Las condiciones que no se pueden relajar
- Cronómetro visible y sin pausas.
- Sin consultar nada, ni siquiera «para comprobar una».
- A la misma hora prevista de la prueba, si la conoces.
- Con el descuento aplicado al corregir, siempre.
El simulacro que entrena una decisión equivocada
Este es el defecto más común y el más caro. Muchos simulacros aplican el descuento «estándar» del sector —un tercio de un acierto con cuatro alternativas, o directamente ningún descuento— y no el que fijan las bases de esta convocatoria, que es una cuarta parte.
La diferencia no es cosmética: cambia la decisión correcta ante una pregunta dudosa. Con un tercio, responder al azar es neutro y dejar en blanco es igual de bueno. Con un cuarto, responder tiene esperanza positiva y dejar en blanco es estrictamente peor.
| Descuento por error | Esperanza de responder al azar | Qué entrena |
|---|---|---|
| Ninguno | Muy positiva | Responderlo todo, pero con una nota inflada que no informa |
| Un tercio (neutro) | Cero | Dejar en blanco sin coste: la decisión contraria a la de esta prueba |
| Un cuarto (bases) | +0,0146 puntos | Responderlo todo y afinar descartando alternativas |
Quien ensaya durante meses con el descuento equivocado automatiza el gesto de saltarse las preguntas que no domina. El día de la prueba ese gesto cuesta puntos, y no es un error de contenido: es un error de entrenamiento. Comprueba el descuento de tu simulacro antes de hacer ninguno más.
De neto a nota
Corregir un simulacro termina en un número. Si el ejercicio lleva 90, el neto es aciertos − errores/4 y la nota sale de multiplicarlo por 21/90. Como los errores restan en cuartos, el neto siempre es múltiplo de 0,25 y la nota avanza a saltos fijos de 0,0583 puntos.
| Aciertos | Errores | Neto | Nota sobre 21 |
|---|---|---|---|
| 52 | 38 | 42,50 | 9,9167 · elimina |
| 52 | 37 | 42,75 | 9,9750 · elimina |
| 53 | 37 | 43,75 | 10,2083 · pasa |
De ahí sale una consecuencia que sorprende y que es comprobable: nadie puede sacar exactamente 10,00 en esta prueba. Los 10,00 puntos exigirían un neto de 42,857, que no es múltiplo de 0,25. La nota salta de 9,975 a 10,0333 sin pasar por el 10,00.
Por eso la frase «necesitas un 10» es engañosa. Lo que hace falta es el primer valor alcanzable por encima del mínimo, y es 10,0333. Si tu simulacro te devuelve un 10,00 clavado, no está aplicando la aritmética de la prueba.
Los umbrales, condicionados
Con el descuento correcto aplicado, los umbrales de referencia son tres, y todos valen si el examen lleva las 90 preguntas máximas:
- Contestando solo lo que se sabe: hacen falta 43 aciertos. Con 42 la nota es 9,80 y elimina.
- Contestando las 90: hacen falta 53 aciertos. Con 52 la nota es 9,9167 y elimina.
- Sabiendo 40 y respondiendo a ciegas las otras 50: la esperanza es 10,0625 y ya supera el mínimo; con 39 se queda en 9,8438.
El tercer umbral es el más útil para leer un simulacro. Dice que adivinar las dudosas baja el listón de respuestas seguras de 43 a unas 40, y que por tanto el objetivo de entrenamiento no es «saberlo todo», sino llegar a la cuarentena de respuestas firmes y no dejar ninguna casilla vacía.
Qué medir en cada simulacro
Un simulacro del que solo se anota la nota se ha desaprovechado. Vale la pena registrar siempre los mismos cinco datos y mirar su evolución, no el valor aislado:
| Dato | Qué te cuenta |
|---|---|
| Preguntas en blanco | Puntos a los que has renunciado; el objetivo es cero |
| Aciertos, errores y neto | La nota real con el descuento de las bases |
| Minuto en que llegas a la pregunta 45 | Si el ritmo te dejará revisar |
| Errores por bloque | Si la actualidad está abandonada |
| Errores de lectura sobre el total | Cuánto ganarías solo leyendo mejor |
Con esas cinco filas basta para decidir la semana siguiente. Tres o cuatro simulacros después, la serie dice más sobre tu preparación que cualquier nota individual.
El contexto que da sentido a la nota
El mínimo para no ser eliminado es de 10,00 sobre 21. Pero superarlo no garantiza nada: solo pasan a la cuarta prueba las 1.000 mejores clasificadas. Ver la nota de corte.
Preguntas frecuentes
¿Cómo debe ser un simulacro de la Guardia Urbana?
De 90 preguntas en 105 minutos, con cuatro alternativas, el descuento de una cuarta parte por error aplicado y el reparto real de 60 % temario, 20 % cultura general y 20 % actualidad.
¿Cuándo empezar a hacer simulacros?
Cuando tengas cubierto el grueso del temario. Antes miden sobre todo lo que aún no has estudiado y el resultado desanima sin aportar información útil.
¿Por qué importa tanto el descuento que aplica el simulacro?
Porque determina la decisión correcta ante una duda. Con el descuento neutro de un tercio, dejar en blanco no cuesta nada; con el de un cuarto que fijan las bases, responder tiene esperanza positiva. Un simulacro con el descuento equivocado entrena el gesto contrario al que conviene el día de la prueba.
¿Se puede sacar un 10,00 exacto en la primera prueba?
No. El neto es siempre múltiplo de 0,25 y los 10,00 puntos exigirían un neto de 42,857. La nota salta de 9,975 a 10,0333, de modo que el 10,00 no es un valor alcanzable.
Contenido relacionado
Fuentes oficiales
- Ayuntamiento de Barcelona — Procesos selectivos, Guardia Urbana
- Sede electrónica del Ayuntamiento de Barcelona — convocatoria GUB 2025
- Instituto de Seguridad Pública de Cataluña
Reproduce las condiciones de la prueba cultural y teórica, con tiempo real.
Hacer un simulacroGUBTest es una herramienta independiente de preparación y no está vinculada ni avalada por la Guardia Urbana de Barcelona, por el Ayuntamiento de Barcelona ni por ningún organismo oficial. La información vinculante es siempre la publicada en las bases de la convocatoria.